martes, 21 de diciembre de 2010

Juan Oribe - editorial El Pais. (El Pais Digital).

Es cada vez más compleja la estructura de tratados y organismos internacionales establecidos para fomentar la investigación sobre el cambio climático y la formulación y aplicación de estrategias para contrarrestarlo. O, por lo menos, para mitigarlo. Los días del 29 de noviembre al 10 de diciembre sesionaron en Cancún la 16ª. Conferencia de las Partes del Convenio Marco sobre el Cambio Climático y la 6ª. Conferencia de las Partes del Protocolo de Kyoto.

El Convenio Marco entró en vigencia en marzo de 1994 y ha sido ratificado por 194 países. Aunque no contiene obligaciones "duras"; solamente alienta a los países a reducir sus emisiones de gases de invernadero, sirvió de base para la construcción de un sistema que tiene dos grandes sectores. Por una parte, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (más conocido por su sigla en inglés: IPCC) que está completando su quinto informe global, y, por la otra, el Protocolo de Kyoto y sus organismos de aplicación.

El Protocolo de Kyoto es un complemento de la Convención. Fue suscrito en 1997 y entró en vigencia en el año 2005. Los países desarrollados enumerados en el Anexo I del Protocolo se comprometieron a reducir sus emisiones de CO2 y otros gases de invernadero respecto de los niveles de 1990. Los demás países no asumieron una obligación similar.

Se entendió que el aumento de los gases de invernadero en la atmósfera generados por el ser humano, a lo largo de un siglo y medio, había sido consecuencia del desarrollo industrial de los países del Primer Mundo. No era equitativo que los países en vías de industrialización se vieran obligados a asumir los mismos compromisos. Pero, lo que pareció aceptable y justo en 1997 ya no lo es tanto. Hoy, dos de los cinco principales emisores de CO2 a la atmósfera (China y la India) no figuran en el Anexo I y no están obligados a reducir sus emisiones.

No es sorprendente, entonces, que el Japón, que si figura en el Anexo I, haya anunciado que no aceptará un segundo período para el Protocolo de Kyoto por considerar que esta "no es una forma justa de afrontar el cambio climático".

Los compromisos asumidos en el Protocolo de Kyoto caducarán en el 2012. ¿Qué sucederá entonces? Los estudios del IPCC indican que las emisiones de gases de invernadero deben ser reducidas drásticamente si se desea contener el cambio climático. Pero, para conseguir esa meta sería necesaria realizar cortar el consumo de los principales combustibles fósiles; tanto de carbón (utilizado para la generación de la vital electricidad) como de hidrocarburos. Y esto afectaría la economía, tanto en los países en vía de industrialización como en los más desarrollados. Algo difícil de aceptar en medio de una crisis mundial.

La Cumbre de Cancún, en buena medida gracias a la gestión del canciller mejicano, produjo un documento de compromiso. Muy diplomáticamente se acordó pasar el tema del futuro del Protocolo de Kyoto a la próxima cumbre, en Durban. Entretanto hubo acuerdo sobre un paquete de medidas que, es cierto, no son tan ambiciosas, pero sí más factibles.

"La cumbre de Cancún sobre el cambio del clima global tuvo un resultado modesto pero alentador".

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Feliz navidad a todos, en especial a mis estudiantes y a los visitantes asiduos. Que el nuevo año traiga paz y esperanza. ¡Hasta entonces!

SN.

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