lunes, 6 de diciembre de 2010

En Cancún: Negociaciones, “decisivas para seguir avanzando” (DW - Cristina Papaleo))

Luego de que los diversos grupos de trabajo se reunieran en la XVI Conferencia sobre Cambio Climático en Cancún a puertas cerradas la semana pasada y elaboraran sus propuestas, este martes, 7 de diciembre, se espera que, con las negociaciones a alto nivel, la cumbre de Naciones Unidas para combatir el cambio climático entre en su fase decisiva.

Un posible obstáculo para llegar a un acuerdo son las opiniones divergentes en torno al futuro del Protocolo de Kyoto, que caduca en 2012. Con el antecedente del fracaso de la cumbre climática de 2009 en Copenhague, no se espera que surja un tratado vinculante de esta cumbre en Cancún, sino acuerdos específicos para avanzar en la protección del clima.

Algunos países como EE. UU., Japón, Rusia y Canadá estarían a favor de la anulación del Protocolo de Kyoto, el único acuerdo vinculante para las medidas contra el cambio climático, para remplazarlo por uno nuevo que comprometa a los grandes países emergentes, como China e India. Por su lado, los países emergentes interpretan esto como una evasión de responsabilidades por parte de los países ricos.

El Gobierno alemán estará representado por el ministro de Medioambiente, Norbert Röttgen, de la Unión Cristianodemócrata (CDU), quien se muestra optimista en cuanto a que en Cancún “se pueda avanzar paso a paso en temas específicos que conformarán un nuevo acuerdo global de protección climática”, pero “no espera un éxito total”, según dijo a la emisora Deutschland Funk.

Esto significa que el resultado de esta cumbre climática en Cancún, según el ministro alemán de Medioambiente, se basará en responder a cuatro cuestiones esenciales: a las medidas para detener la deforestación a nivel internacional, a la cooperación tecnológica de los países ricos con los países emergentes, y a la transparencia a la hora de formular exigencias para reducir emisiones de dióxido de carbono. “Se debe asegurar que, cuando se habla de reducir una tonelada de CO2 en un país emergente, signifique lo mismo que cuando hablamos de reducir la misma cantidad en Alemania”, dijo el ministro alemán de Medioambiente. “Debemos lograr que los grandes emisores de CO2 estén con nosotros en el mismo barco”, agregó Röttgen, refiriéndose a EE. UU. y China. El objetivo es una reducción global de emisiones para que el calentamiento global no sobrepase los dos grados centígrados en relación con la temperatura del planeta en la etapa previa a la industrialización.

El éxito de las negociaciones en Cancún depende, según el ministro alemán de Medioambiente, de si se logran establecer compromisos individuales que sean vinculantes. Uno de ellos sería fijar una reducción de las emisiones en toda la Unión Europea en un 30 por ciento, elevando así el 20 por ciento actual acordado. Alemania se había fijado una reducción de emisiones del 40 por ciento.

Negociaciones, “decisivas para seguir avanzando”

Para el director del Programa de Naciones Unidas, Achim Steiner, “Cancún no es seguramente la cumbre de la cual resultará un nuevo tratado de protección del clima” Pero, añadió, “el éxito de las tratativas es condición esencial para que se continúe avanzando en política climática”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Alemana de Protección al Medioambiente (NABU), Olaf Tschimpke, dijo que “sería catastrófico si en 2012 no se contara ya con normas internacionales para limitar las emisiones de gases invernadero. Por eso, las negociaciones en el marco del Protocolo de Kyoto son decisivas, ya que son los únicos instrumentos jurídicamente vinculantes a disposición para seguir desarrollando políticas globales de protección climática”.

Según estudios, las catástrofes climáticas podrían tener como saldo la muerte de
casi un millón de personas por año hasta 2030, produciendo daños por una suma de más de 150 mil millones de dólares. A pesar de que la XVI Conferencia sobre Cambio Climático en Cancún, que culmina este viernes 10 de diciembre, no producirá un nuevo acuerdo vinculante sobre protección del medioambiente, cada paso dado en esa dirección es de vital importancia.

Así lo ve el presidente de la organización German Watch, Christoph Bals. De acuerdo con Bals, en Cancún “se está dando un cambio fundamental de estrategia”, según sus declaraciones a Deutschland Radio. Según Bals, luego de que EE. UU. se aislara en las negociaciones para el cambio climático, se está produciendo un cambio paradigmático que es necesario reordenar. “Se trata de esclarecer las obligaciones de los Estados y de controlar que cumplan con los compromisos establecidos”, dijo Bals. “Si existe voluntad política, el ministro Röttgen y sus colegas pueden lograr dar un importante paso adelante”, subrayó. Para el presidente de German Watch, lo importante es que, en las negociaciones a alto nivel se logre responder a las cuestiones básicas antes citadas creando medidas concretas y comenzar con su puesta en práctica en enero de 2011.

Autora: Cristina Papaleo / dpa.

viernes, 3 de diciembre de 2010

David Cameron - Cumbre de Cancún (Excelsior)

Durante los últimos 12 meses hemos visto la devastación que el cambio climático puede causar —inundaciones en Pakistán, incendios forestales en Rusia, deslizamientos en China—. Pese a eso, durante los mismos 12 meses hemos visto un creciente desaliento sobre los esfuerzos internacionales para proteger nuestro planeta. Copenhague fue una desilusión para todo el que cuida del medio ambiente. Pese a que se dieron algunos pasos importantes, simplemente no hubo suficiente progreso. Pero hoy, mientras el mundo mira a Cancún, quiero decir que todo aquel que se preocupa por el cambio climático debería entusiasmarse porque creo que hay tres buenas razones para tener esperanza en el futuro.

La primera es que la acción multilateral está lejos de morir. Los ministros británicos van a México esta semana con un enfoque que es a la vez realista y optimista. Realista porque sabemos que no se logrará un acuerdo global en Cancún, pero también optimista porque vemos que será un escaño fundamental para un acuerdo futuro. El impulso para la acción está con nosotros. El año pasado, todas las economías más fuertes, incluyendo Estados Unidos y China, propusieron por primera vez en forma conjunta acciones para limitar sus emisiones. Este año se trata de construir sobre esos resultados y acercarnos a un acuerdo global manteniendo el impulso hacia la siguiente cumbre en Sudáfrica al año que viene y hacia el futuro. Es vital que demostremos que se están logrando avances y que la responsabilidad recae en todos nosotros para que pongamos el hombro a la rueda y empujemos las cosas hacia adelante. Ir paso a paso puede ser frustrante, pero el consuelo es que vamos claramente en la dirección correcta.

La segunda razón para este entusiasmo es que existe un gran potencial para hacer un caso económico para la lucha contra el cambio climático que está todavía fuera de las estructuras. Tanto países desarrollados como en desarrollo tienen el potencial de lograr ganancias inmensas de una economía verde. Los mercados de bajo carbono ya valen alrededor de 3.2 trillones de libras esterlinas y se prevé que crecerán alrededor de 4% por año durante los siguientes cinco años. Creo firmemente que cambiando el argumento de la acción frente al cambio climático de un lenguaje de peligros y penalizaciones hacia un lenguaje positivo de obtención de réditos económicos, podremos tener un impacto más amplio. Es por eso que este gobierno ha creado una Iniciativa de Mercados de Capital Climático, para provocar una ola de nuevas inversiones verdes en las economías emergentes y hacer de la ciudad de Londres la capital mundial de inversión en el, rápidamente creciente, sector verde.

Eso me lleva a la tercera causa de esperanza. La habilidad de Gran Bretaña de realizar cambios directamente, inclusive fuera del progreso logrado en el proceso de toma de decisión multilateral. Sí, el cambio climático es una amenaza global, eso es cierto, el Reino Unido es solamente responsable de menos de 2% de las emisiones globales, pero eso no significa que tengamos que esperar hasta obtener un tratado global para hacer diferencia. Para empezar, hay mucho que podemos hacer en forma bilateral, tanto a través del gobierno como también a través de las empresas. A principios de este mes, el Reino Unido y China acordaron trabajar en forma conjunta para realizar iniciativas piloto de bajo carbono. El Grupo de Líderes de Empresas del Reino Unido e India ha publicado su primer reporte, lleno de ideas de programas conjuntos de investigación e intercambio de habilidades. Estamos proporcionando asistencia técnica a Indonesia para enfrentar la deforestación y dentro de la Unión Europea estamos direccionando el trabajo para promover la inversión en infraestructura de bajo carbono. De muchas maneras, ya estamos trabajando directamente con nuestros amigos para un buen efecto.

Nosotros también podemos promover cambios con acciones unilaterales, aplicando un ejemplo brillante en forma doméstica para que otros países lo sigan. Cuando esta coalición fue creada, dije que nuestra ambición era la de ser el gobierno más verde de la historia y no estamos desperdiciando tiempo tratando de lograrlo. En las siguientes semanas y meses estaremos llevando adelante algunos compromisos grandes incluyendo un nuevo Pacto Verde el cual dotará de aislamiento térmico a millones de hogares, el Banco de Inversión Verde para promover el crecimiento de bajo carbono y el financiamiento de 860 millones de libras esterlinas para una iniciativa de calefacción proveniente de energías renovables. Esta iniciativa, por sí sola, hará una diferencia enorme en lo que respecta a nuestro medio ambiente y a nuestra economía. Incrementará en más de diez veces el uso de energías renovables para la calefacción dentro de la siguiente década, reduciendo radicalmente las emisiones de carbón y creando miles de empleos. Otra forma con la que el Reino Unido puede hacer una diferencia es mediante nuestros programas y nuestro compromiso de garantizar esa ayuda, lo cual significa que seremos capaces de ayudar a los países más pobres en su lucha contra un clima cambiante y en el acceso a energía limpia.

Estas son razones verdaderas para la esperanza. La oportunidad para lograr avances hacia un acuerdo global de cambio climático. Una razón convincente para que países de todo el mundo se muevan hacia una economía de bajo carbono. Una oportunidad para que el Reino Unido haga una diferencia tanto a nivel doméstico como con un trabajo conjunto con economías grandes. Por todas estas razones, creo que podemos ser optimistas con respecto al futuro. En la última década hemos visto un mar de cambios en las actitudes del público hacia el cambio climático y un fortalecimiento de la voluntad política para lidiar con él, en la década que viene, estoy convencido que podremos hacer una verdadera diferencia.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Sesión inaugural - Cumbre de Cancún (APF)

El Protocolo de Kioto hizo un ingreso notable en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, en Cancún, con el rotundo rechazo de Japón a prolongar el tratado, otra sombra que se cierne sobre las actuales negociaciones en México.

En la sesión inaugural, Japón advirtió el lunes que no firmaría un segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kioto, cuya renovación antes de su vencimiento, en 2012, es exigida por naciones en desarrollo y considerada central para la consecución de un acuerdo en la cita que se desarrolla en Cancún hasta el 10 de diciembre.

"Resolver este problema es fundamental para lograr un resultado positivo en Cancún", afirmó a la prensa el jefe de la delegación brasileña, Luiz Alberto Figueiredo.

En tanto no se logre un acuerdo sustituto, los países del hemisferio sur defienden que se mantenga ese protocolo, hasta el momento el único instrumento legal que exige a los países industrializados --salvo a Estados Unidos, que nunca lo ratificó-- reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, considerados causante principal del calentamiento global.

El Protocolo de Kioto, firmado en 1997 y que entró en vigor en 2005, tiene como objetivo para 2012 la reducción de emisiones contaminantes en 5% con respecto a 1990.

Pero la cercanía de la fatídica fecha de vencimiento hace que la cuestión gane protagonismo en las negociaciones de Cancún.

"En este tema (la prolongación del Protocolo de Kioto) estamos viendo un desplazamiento del liderazgo. Los países en desarrollo están llevando la iniciativa", aseguró Figueiredo.

Las ambiciones de la conferencia mexicana son modestas, pero un fracaso equivaldría a firmar el acta de defunción del proceso de negociaciones en el marco de la ONU, iniciado hace 18 años.

El anuncio japonés no ayuda, "y muchos países están preocupados", dijo Figueiredo a la AFP.

"Naturalmente que estoy inquieto", dijo el negociador de Bangladesh, Quamrul Islam Chowdhury. Kioto y Cancún "están ligados", aseguró.

De su lado, la representante de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, en inglés), Dessima Williams, admitió: "No es una posición nueva de Japón, pero nunca la escuché formulada de manera tan contundente".

Esta toma de posición japonesa sorprendió por el tono empleado y la elección del momento, antes incluso de iniciarse las negociaciones.

"No tiene sentido lanzar un segundo periodo (de validez del acuerdo) en la medida en que el Protocolo de Kioto no cubre más que 27% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2)", explicó el miércoles a la prensa Hideki Minamikawa, uno de los negociadores japoneses.

"Esta posición fue claramente decidida en reunión ministerial presidida por el primer ministro", enfatizó.

¿Por qué atarse las manos cuando los dos mayores emisores de gases con efecto invernadero, China y Estados Unidos, no lo hacen?, se cuestionan en Japón, que sólo representa 3% de las emisiones contamientantes totales.

El único tratado válido, según Tokio, deberá integrar "a todos los principales emisores".

"Es una mala noticia. Alienta a los países como Rusia a hacer lo propio", consideró de su lado un negociador europeo.

Pese al tono de Tokio, que parece inapelable, algunos quieren creer que aún existe un margen de maniobra.

Para Dessima Williams, "aunque lo hayan dicho con fuerza, es una posición de partida".

"Hay que encontrar la forma de evitarla", añadió la delegada de los AOSIS, que sin embargo admitió estar llevándose por su "lado optimista".

domingo, 28 de noviembre de 2010

Cumbre de Cancún - Encuentro de transición

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Expertos e importantes personalidades en la lucha contra el cambio climático albergan pocas esperanzas de que la cumbre de Cancún que comienza mañana lunes desemboque en la firma de un acuerdo satisfactorio tras el fracaso del encuentro previo en Copenhague.

Pero frente a las exageradas expectativas del encuentro celebrado el pasado mes de diciembre en el país nórdico, muchos analistas anticipan que, gracias al bajo perfil del encuentro en la ciudad mexicana, es posible que exista el suficiente margen de maniobra para sentar las bases de un futuro tratado sobre la protección del medio ambiente, que por fin sustituya de manera efectiva al alcanzado en Kyoto.

"Cancún me deprime un poco", lamenta no obstante el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, uno de los más acérrimos proponentes de la lucha contra el cambio climático, un problema que, a su juicio, "no sólo no desaparece, sino que cada vez va a peor". En este sentido, los datos revelados ayer por la Organización Meteorológica Mundial son claros: los niveles de concentración en la atmósfera de los gases causantes del efecto invernadero han alcanzado su nivel más alto desde el inicio de la Revolución Industrial.

En 2010, una inusual ola de calor procedente del norte ha motivado que Rusia cancele sus exportaciones de grano. Se trata del segundo principal exportador del mundo, y esta decisión ha terminado elevando los precios de alimentos básicos como el pan en Asia Central. "No se trata sólo de un problema medioambiental", apunta el director de la consultora Kinesis, Nick Rowley. "Es un problema que afecta a nuestra capacidad para alimentar al mundo".

Por ello, Naciones Unidas espera que en la cumbre de Cancún se consiga, por lo menos, cierto impulso, porque "de lo contrario la gente va a perder la fe en el sistema", según considera el director del Panel de la ONU sobre Cambio Climático, Rajendra Prachauri.

CAMBIO DE PERSPECTIVA

Los participantes perciben a Cancún como un encuentro de transición entre Copenhague y el que se teme podría ser la reunión "definitiva" sobre cambio climático: Durban, concebida como la última oportunidad para entablar una estrategia común para la protección del medioambiente. Si fracasa la reunión de diciembre de 2011 en Sudáfrica, es posible que los países comiencen a desarrollar estrategias unilaterales, bilaterales como mucho, y sin ningún tipo de consenso internacional. Lo que tampoco tiene por qué ser del todo perjudicial, según los expertos.

El año pasado, por poner un ejemplo ejemplo, China comenzó a contemplar la posibilidad de desarrollar un marco legislativo propio en la lucha contra el cambio climático; y este año, Noruega ha prometido a Indonesia unos 1.000 millones de dólares a cambio de detener las emisiones contamientes producida por la tala de árboles en el país asiático.

Rowley entiende que este nuevo modelo podría convivir perfectamente con una estrategia interacional común. "Estas acciones bilaterales podrían servir de información sobre cómo calibrar y diseñar una respuesta global adecuada", indicó a la cadena australiana ABC News. "Así es como lo veo yo. No es una cosa u otra. Pueden ser ambas".

No obstante, hay expertos que defienden una estrategia colectiva como única solución viable. "Necesitamos un proceso multilateral para establecer reglas comunes a la hora de informar sobre las emisiones de gases contaminantes, porque de lo contrario habrá países que tomarán las decisiones equivocadas", opinó el director ejecutivo de Climate Analytics, Bill Hare.

"Necesitamos un sistema multilateral. Es la única forma de contar con la ambición necesaria para reducir las emisiones a la velocidad suficiente", opinó. Hare, además, se teme que el fracaso de Cancún pueda desembocar en la "desintegración" definitiva de las conversaciones. "Es una posibilidad", reconoce. "Las razones son complicadas, pero desde mi punto de vista, se trata de un conflicto entre Estados Unidos y China".

EEUU-CHINA

Es la misma cuestión que lleva años sobre la mesa. China y el resto de economías emergentes sólo asumirán el coste de reducción de emisiones si ven que Estados Unidos lo hace primero. Ambos gigantes volvieron a colisionar el mes pasado en Tianjin: Pekín responsabilizó a Washington de incumplir sus responsabilidades mientras los estadounidenses criticaban la negativa del país asiático a permitir que su producción de carbón fuera supervisada por observadores internacionales independentes.

De igual modo, China y el resto de países "básicos" (India, Sudáfrica, Brasil) exigen objetivos legalmente vinculantes que Estados Unidos no está dispuesto admitir. No obstante, se ha logrado reducir estos objetivos a seis aspectos fundamentales para facilitar las negociaciones: estrategia común, adaptación, economía climática, transferencia tecnológica, la reducción de las emisiones procedentes de la deforestación y de la degradación, y objetivos en la reducción de emisiones más allá de 2012.

MAR DE CAMBIOS

Pero a pesar del pesimisimo reinante, el enviado especial del Banco Mundial para el cambio climático, Andrew Steer, percibe un "mar de cambios" en el comportamiento de los países en desarrollo sobre la importancia de reducir el calentamiento global a través de un cambio en su políticas energéticas.

Steer recuerda que en 1990 sólo un 10 por ciento de las naciones en desarrollo consideraban el cambio climático como un pilar básico de desarrollo. En los últimos dos años, esta cifra ha aumentado al 80 por ciento.

Además, ONG como WWF han emitido informes de alabanzas sobre la predisposición de países como China, India, Sudáfrica y Brasil a la hora de combatir el calentamiento global. Es posible que estas políticas cristalicen en Durban, el próximo mes de ediciembre, para poner estos compromisos definitivamente por escrito.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cumbre de Cancún pedirá un mayor compromiso a los países desarrollados: en 2020, deberán reducir un 40% sus emisiones con respecto a 2005 (ABC)

China ha admitido que es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, algo que los científicos afirmaban desde hacía años.
El negociador jefe de China en las conversaciones internacionales sobre el cambio climático, Xie Zhenhua, ha explicado la postura de su gobierno con vistas a la cumbre de Cancún, que comienza la semana que viene: «Los países desarrollados son los que deben asumir mayor responsabilidad en la lucha contra el calentamiento global y reducir, al menos, un 40 por ciento sus emisiones de 2020 con respecto a los niveles de 2005».
El enviado especial estadounidense para el cambio climático, Todd Stern, no se ha mostrado «ni optimista ni pesimista» sobre los resultados que podrían generarse tras el encuentro mexicano. «EE.UU. quiere avanzar en Cancún y tiene la determinación de hacer lo necesario para que eso ocurra. Pero sólo hay un camino hacia adelante, uno que se base en lo acordado en Copenhague. No vamos a retroceder y esperamos que otros países tengan el mismo enfoque», sentenció en rueda de prensa.
Menos energía entre 2011-15
En 2006-2007 China ya superaba a los Estados Unidos como el mayor emisor de gases de efecto invernadero, según las estimaciones de los expertos internacionales. Pekín, sin embargo, siempre se había mostrado evasivo.
«China está tomando medidas con la esperanza de alcanzar el pico (de emisiones) lo antes posible», ha explicado Xie.
La Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, principal responsable de la planificación económica del gigante asiático, ha manifestado en su informe anual sobre el cambio climático que el país controlará de manera eficaz las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, recoge la agencia Xinhua.
El anuncio se produce días antes de que comience la reunión de Cancún, una estrategia muy similar a la del año pasado en Copenhague, cuando el ejecutivo chino hizo publico su plan para reducir entre un 40 y un 45 por ciento su intensidad de carbono.
En esta ocasión, las reducciones de consumo de energía y la intensidad de carbono (CO2 dividido por el PIB) serán objetivos vinculantes de China en el periodo 2011-2015.

Dióxido de carbono

En 2009 las emisiones de China de dióxido de carbono alcanzaron las 7.500 millones de toneladas, una subida del nueve por ciento con respecto al año anterior, el 24 por ciento de las emisiones mundiales, de acuerdo con BP.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Energía solar por concentración Gemasolar (EFE)

La planta de energía solar por concentración Gemasolar permitirá la reducción de emisiones de CO2 en más de 30.000 toneladas al año y podrá producir energía hasta quince horas sin radiación solar para abastecer alrededor de 25.000 hogares.

La compañía Torresol Energy está construyendo la "primera planta comercial" con tecnología de receptor central de torre con sistema de almacenamiento térmico en sales fundidas, que este mes ha terminado de montar los últimos heliostatos de los 2.650 que componen el campo solar, según ha informado la empresa en un comunicado.

El consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, ha visitado esta tarde la central solar, ubicada en Fuentes de Andalucía (Sevilla), que cuenta con el apoyo de la Agencia Andaluza de la Energía, y que se encuentra en la última fase antes de su operación comercial que tendrá lugar en 2011.

Gemasolar incorporará un sistema de almacenamiento del calor en sales fundidas, capaz de alcanzar temperaturas superiores a quinientos grados centígrados, que permitirá extender el periodo de funcionamiento "normal" de estas centrales, y que supone un punto de partida dentro de la estrategia de reducción de costes en el sector de la energía termosolar.

La instalación, que ocupa 185 hectáreas, tendrá una producción anual equivalente a la de una planta de 50 MWe de tecnología cilindro-parabólica sin capacidad de almacenamiento, y la energía generada será enviada mediante una línea de alta tensión para su distribución, principalmente, en Andalucía.

El proyecto está respaldado por la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), y, además, la empresa ha establecido una red de colaboraciones para fomentar programas de innovación con empresas andaluzas y centros como la Plataforma Solar de Almería, las universidades de Almería, Cádiz o Granada, o la Escuela Superior de Ingenieros de Sevilla, entre otros.

viernes, 8 de octubre de 2010

Paneles solares en el desierto de California (notimex)

San Diego, 8 Oct.- El Departamento del Interior autorizó la instalación de 173 mil 500 paneles de espejos solares en una sección del desierto de California, cercana a Nevada, para generar electricidad a partir del año 2013.


La energía que se genere en esa zona ahora deshabitada equivaldrá a la electricidad que consumen diariamente cerca de 300 mil hogares estadunidenses, pero sin producir ningún tipo de contaminación, informó la firma Brightsource, responsable del proyecto.


Para la instalación de los espejos especiales, la empresa invertirá un préstamo de mil 370 millones de dólares del Departamento de Energía y empleará a por lo menos mil obreros, con vistas a que la planta de energía solar comience a operar en el año 2013.


El presidente estadunidense Barack Obama se refirió a ese proyecto en su mensaje del pasado sábado y afirmó que con obras como ésa en una zona remota del condado de San Bernardino, "Estados Unidos se encamina al liderazgo de la nueva economía mundial".


Dos de las tres corporaciones energéticas de California -Pacific Gas and Electric (PGE) y Edison- se repartirán la distribución de la electricidad que la planta genere partir de energía solar, según el proyecto aprobado este jueves.


Un plan estatal de California exige que a fines de este año el estado utilice 20 por ciento de la energía que consume de fuente renovables.


Para el 2020, el 33 por ciento de la energía que consuma California deberá proceder de fuentes renovables no contaminantes, de acuerdo con leyes estatales.